Es curioso el la connotación que las personas le damos a las palabras. En sí las palabras tienen un significado, peor eso no las hace positivas ni negativas.
La palabra Maricón, siempre ha sido utilizada como algo negativo, sólo para ofender y ha calado tanto que muchos de nosotros damos por hecho que utilizar esa palabra sólo puede llevar una connotación negativa.
La verdad es que yo todavía no he utilizado nunca esa palabra para salir del armario. Siempre digo o bien que soy gay, o homosexual, o que me gustan los hombres, pero nunca Maricón y al final es lo que soy, ni positivo ni negativo, es lo que soy.
La última vez que se lo dije a un amigo (la entrada anterior) fue él quién la utilizo. El habla español pero no es su lengua materna y no ha estado influenciado por la historia de la palabra. para el Maricón es la traducción de gay. Y es que es así, creo que los maricones nos tenemos que apropiar de esa palabra para que desaparezca la connotación negativa que la sociedad le sigue dando. Ningún amigo español ha utilizado esa palabra para hablar de la homosexualidad o de los homosexuales.
A raíz de esta discusión, escuche el otro día una entrevista a Julián Almazán, el autor del cómic Marica tú, que decía al respecto:
"Odio la palabra "gay". Cuando la ultilizan los heteros es como un eufemismo, y cuando la usamos nosotros es como si nos creyéramos parte e una élite superior. Prefiero la palabra "marica", es más castiza. O maricón..."
Cuanta razón.